Buscando mejorar la vida, es que surgen sistemas nuevos.
Buscando vivir bien surge la forma para hacerlo.
Viviendo bien, aparece el amor, la generosidad, la amabilidad, la belleza, condiciones adquiridas por nacimiento y perdidas por una vida sufriente y sin sabiduría.
La práctica incesante en la búsqueda del bienestar, como su vivencia, es la que nos coloca a su momento, en una meseta, desde la cual es más fácil ascender a estados mayores. Es como los juegos de PC, en los cuales uno llega a un nivel, y desde ahí sigue el juego, pero para aquel que no superó el nivel tiene que comenzar de nuevo, porque hay una interdependencia entre el comienzo del juego, el medio y el final.
La sabiduría no se gana por asalto. Tampoco es una cuestión de tiempo. Hay gente que nace sabia, y otros después de 100 años no la alcanzan.
La sabiduría es un estado de conciencia, que alcanzan los seres que aman, los compasivos, los solidarios, los que se ocupan de los demás sin perderse a sí mismos, los que practican el arte de la elevación de conciencia a través de cualquier método de vida, sea arte, cocina, profesión, meditación, etc.
En toda esta búsqueda y en esta vivencia es que nacieron las Esencias Florales de Misiones, y es por ello que están proliferando por el mundo, desparramándose para ayudar a la gente que sufre, a través de manos idóneas que hacen llegar a esta gente una oportunidad de sentirse mejor,
limpiando el camino hacia la evolución y felicidad.
Tenemos que comprender que la felicidad es una condición natural en el ser humano y el sufrimiento una condición transitoria, o de “muralla”. Una pared que hay que esforzarse a veces en superar para pasar al siguiente nivel.
Los condicionamientos del mundo constituyen una ilusión sensoria que afianzan esa muralla en nosotros, haciéndonos pensar que nada más existe fuera de estos límites, y que toda la vida se encuentra dentro de nuestro perímetro conocido.
Gracias a Dios, existen herramientas que el Universo muestra constantemente, que están a nuestro alrededor y que la inspiración y la observación nos enseña a usar, para paliar esta sensación de alienación y de circulo vicioso que solemos llamar vida.
La vida está adentro, no afuera, aunque así lo hemos creído durante años y años.
Este sistema, que dio a luz entre nosotros, está a la mano de todos, y proponemos que sea patrimonio del mundo, de todo aquel que desee usarlo y procesarlo para bienestar de la humanidad. Es un sistema que está construido con Flores que crecen en suelo Misionero, sean nativas o no. Proponemos que sea un sistema comunitario de mejoramiento y armonización de las emociones.
En este momento del planeta donde lo mejor distribuido y más equitativamente, es el sufrimiento; es un deber humano, solidarizarnos con nuestros semejantes y allanar si fuera posible el camino a un mejor estado, ya que es el conjunto de sufrimientos y energías negativas el que termina con la paz de la familia, social, del país y del mundo.
No podemos dejar el mejoramiento de nuestra vida y lo que le concierne, al azar.
Sistemas despóticos tampoco sirven, según nos muestra la historia.
Es el trabajo de armonización de las emociones, para permitir la elevación de la conciencia lo que nos puede permitir a todos y en conjunto, una vida mejor.
Entramos ya en la época de la historia en la cual, solos no podemos. Tenemos que elaborar una acción de conjunto, desde la cual no solo nos ocupemos de tener comida, sino de vislumbrar un destino pacifico y sin violencia para todos.
Para ello, según explicamos en este material tratamos de elevar nuestra forma de actuar en la vida, transformando nuestra capacidad de reacción en respuesta.
No hay intereses económicos en este sistema, lo hemos donado a la comunidad Misionera y a todo aquel que quiera producirlo siempre y cuando guarde los parámetros de elaboración nacional e internacional. Y como hemos escrito antes, solo nos guardamos los derechos de autor de los libros, los cuales si están registrados.
Todo dinero que es atraído por este sistema, así como donaciones de los distintos entes, es destinado a la investigación y perfeccionamiento del sistema y de su mejor aprovechamiento a través de la enseñanza como Consultores Florales, quienes son los más capacitados para difundir las bondades de estos aspectos de la naturaleza.
Aun así contamos con todo lo que es necesario para proveer de forma inmediata a la gente que lo necesite.
Paz y amor a todos los seres
y que disfruten el camino de su vida.