Ruiz de Montoya - Misiones - Argentina

Ayudando a armonizar las emociones

Otro de los aspectos importantes, que ganan la confianza de la gente, es tener fuertes normas morales, normas de conducta que nos permitan realmente abordar y conocer los secretos del otro y ayudarlo como si fueran de confesionario. Para ello desde hace tiempo hemos logrado un Código de Honor que nos parece que debemos seguir a fin de mantener una buena reputación y que la relación con el otro permanezca de forma intachable y sin reproches.que todos los consultores/ terapeutas debemos respetar ciertas normas de atención a los demás que creemos son fundamentales para ubicarnos en un papel noble dentro de la profesión. Lo que vamos a leer aquí es producto de conocer las distintas tentaciones y situaciones que la vida nos presenta como terapeutas y la actitud real que debiéramos tomar al respecto. Los terapeutas tenemos que tener una especie de juramento, como el hipocrático, que se refiera al trato con las personas y las situaciones que se suscitan al atenderlas. Este material lo publicamos en todos los textos porque nos parece crucial a la hora de mantener una relación profesional con el otro.

CÓDIGO DE HONOR DEL CONSULTOR Y TERAPEUTA.
  1. Sé correcto en cada uno de tus actos, y no mires nunca al otro con los ojos del propio beneficio, sino buscando siempre el bienestar de los demás.lo más conveniente para el otro sin perjudicarte a ti mismo ya que esto te conducirá a caminos de frustración sin retorno.
  2. Sólo el equilibrio de tus acciones te protegerá de cualquier situación negativa.justo y promueve la justicia través del ejemplo. Que tus actos sean el ejemplo a seguir por los demás. Haz lo que yo digo, pero no hagas lo que yo hago, no es medalla para lucir en ningún pecho honrosamente.
  3. Se honrado con lo que sabes y lo que no sabes, con lo que puedes y con lo que no puedes hacer, con las fuentes de tu proceder y de tus acciones. No temas de decir "no sé", di "voy a investigar".
  4. Las palabras de tu consultante deben ser como secreto de confesionario en tu corazón, la causa de su visita debe esconderse siempre en lo profundo de ti, lejos de tus labios y tu lengua, especialmente cuando hables con los demás.
  5. Sé de tratos amables y confiables y que tus ojos dejen traslucir tu corazón ante los demás en sus virtudes y en sus defectos. La amabilidad es siempre la llave que abre las puertas a una buena terapéutica.compasión siempre debe anidar en tu corazón, y nunca subestimar al que sufre, ni los motivos que este tiene para ello.
  6. Más la lástima por los demás nunca es beneficioso para ningún tratamiento, pero la frialdad del sentimiento o mal dicho "actitud profesional" es un arma de doble filo que termina cortándonos en dos.te identifiques con los deseos y emociones de los demás y permanece en tu interior como si estuvieras arriba de una montaña, pero con humildad.
  7. Escucha al otro como si fuera lo único que existe en ese momento en tu mundo, sin involucrarte demasiado con las emociones que resulten al respecto.aceptes más que tu paga, aunque el agradecimiento del otro por su bienestar quiera compensarte con cosas extras como un fin de semana en su casa de campo, u otras cosas. Esto termina con las relaciones terapéuticas, ya que el otro necesita imágenes a las cuales uno en su vida privada podría no responder.la soberbia se haga a un lado en tu vida aunque los demás glorifiquen tus resultados.
  8. Así la vanidad serán solo palabras sin fuerza en la boca de otros, y en ti la igualdad será la moneda con la que manejarás todas tus relaciones.sensibilidad de lo que al otro le sucede, tanto sea sus deseos como sus carencias, hacen eco en la energía del terapeuta, debiendo éste tomarlo como una situación que el otro está atravesando y en la cual no debemos involucrarnos, salvo terapéuticamente.
  9. Lo contrario termina en el descrédito, la pérdida de la reputación y por consiguiente, el fracaso en la profesión.discernimiento, en su aspecto de diferenciar lo imaginario de lo real, lo verdadero de lo falso, lo correcto de lo incorrecto, lo propio de lo ajeno, es el arma que el terapeuta deberá blandir en todo momento, para así mantener el equilibrio que incrementa la sabiduría y el amor.trabajo para el terapeuta es su camino espiritual, por lo tanto, nunca desea estar en otro lado más que allí, donde está en ese momento, con todo su ser y su conciencia, de esta manera, incrementándola en su ejercicio cada vez más.
  10. El deber del terapeuta es reintegrar a la buena vida al otro, siendo esta el resultado de un equilibrio dinámico entre los principios de asimilación y eliminación de lo físico y lo energético.
  11. El dolor y el sufrimiento nos aleja de toda posible armonía.juicio personal sobre las acciones del otro, debe ser dejado de lado completamente, y no influenciar en absoluto la relación terapéutica.
  12. Ser santo, político, ladrón o ser humilde, no debe ser condición alguna de discriminación, ya que esto se refiere al actuar y en la terapéutica tratamos de vincular a la persona con lo más profundo de su ser.
  13. El terapeuta es un facilitador, que hace más fácil todo camino de recuperación, su mérito no es el de curar, sino el de hacer posible que el maravilloso poder de curación del otro se ponga en marcha.consejo siempre debe estar disfrazado de "a mi me pasó algo parecido", nunca debe ser directo, ni terminante, ni "si no haces lo que yo digo nunca vas a mejorar".
  14. El otro debe sentir que se abren caminos que puede explorar, otras puertas para abrir y que su poder de elección se expande un poco más que en su pasado, lo cual aumenta las posibilidades de que decida pasar por otra puerta que nos sea la de siempre.
  15. La orientación siempre deberá estar dirigida a la unificación de todas las fuerzas, ya que es el poder de la unión el mayor sanador del Universo.
  16. El dolor nos hace sentir separado de todo lo bueno que ansiamos en la vida y nos hace egoístas, solo importamos nosotros. Cuando el dolor y el sufrimiento ceden su poder a la unión, esta restablece el bienestar en todos los individuos.el mandamiento
  17. "Ama a tu prójimo como a ti mismo", sea el que modele tu actitud en cada momento.
  18. Que tus actos lleven por bandera el Servicio y el Bienestar, que no sea el dinero tu estandarte, aunque cobres por tus servicios.


El Codigo de honor del consultor/ terapeuta
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